Un coach privado para quienes se muerden las uñas, se pellizcan la piel o se arrancan el pelo. Tres minutos al día, sin cuenta y sin juicios.

Ver con claridad el hábito y los momentos que más le gustan.

Una nueva tarea para las manos, lista antes de necesitarla.

Una pausa de 60 segundos para el momento en que llega el impulso.
Algunas nutrias guardan una piedra favorita. Las nutrias marinas se la meten bajo el brazo, y otras más pequeñas hacen malabares con guijarros mientras esperan la comida. Patas inquietas y algo que sujetar. Esa es la idea de Twiddle.